|
|
|
|
 |
|
|
 |
|
 |
 |
 |
| |
La historia de Ricardo
Es 5 de agosto y Ricardo cumple hoy 52 años: La torta
está horneada, los obsequios envueltos. Pero Ricardo
no tiene lo que se dice ánimo de celebrar. Su familia
y sus amigos lo conocen como una persona activa, extrovertida,
pujante. Es el Sub-director de Compras de una compañía
de productos electrónicos, entrena al equipo de fútbol
de su hijo, y es al que siempre llaman cuando hay que organizarse
para lavar autos y recaudar fondos para la caridad. Su esposa
María ha sido siempre su mejor amiga. Sus vidas giran
en torno a sus hijos adolescentes y amigos. Disfruta las cenas
festivas, las salidas y los fines de semana juega al tenis
o practica para mejorar su handicap de 9.
Pero últimamente, Ricardo no ha sido "él mismo".
Al final del día siempre se siente extenuado. Le falta
esa energía de antes. Luego de cenar, lo único
en lo que puede pensar es en tumbarse en el sofá con
el control remoto, donde a menudo se adormece y cabecea. Su
relación con María también se ha puesto tensa.
Ahora, discuten a menudo y él sólo tiende a
encerrarse en su mutismo. Tampoco siente muchas ganas de hacer
más el amor. De hecho, ya lleva semanas sin hacerlo.
En el trabajo, se siente extrañamente amenazado por
la presencia de su brillante nuevo asistente, a quien obviamente,
le gustaría tener su puesto. Ya no se siente más
seguro de si mismo o de su futuro. Sus compañeros de
trabajo han notado que está irritable y que con frecuencia
sus exigencias son poco razonables.
- " ¡Ay! El partido de golf, mañana. ¿Cómo
podría liberarme de él? Es que estoy tan cansado
como para ir. Ya no tengo el mismo entusiasmo por las cosas.
Mmm... no sé, me estaré poniendo viejo"
|
|
 |
|
 |
|
|